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Información sobre la construción
Contrapuertas o puertas térmicas

Además de la función obvia de permitir la entrada y salida de la casa, las puertas también funcionan como parte de la envoltura o cascarón térmico del hogar. Al igual que otros componentes de dicho cascarón, las puertas están sujetas a varios tipos de pérdida de calor: conducción, infiltración y pérdidas radiantes.

Las pérdidas por conducción pueden minimizarse de varias formas, dependiendo del tipo de puerta existente y de la estética del hogar. Una puerta de madera puede ser más eficiente en términos energéticos agregándole una contrapuerta. Al igual que una contraventana, una contrapuerta trabaja creando un espacio de aire aislante entre la contrapuerta y la puerta primaria. Una contrapuerta ajustada puede también contribuir a reducir la fuga o infiltración de aire. Si la puerta primaria es de fibra de vidrio o de metal con recubrimiento o molduras de vinilo, quizás una contrapuerta de vidrio no sea la mejor opción. El calor solar puede quedar atrapado por el vidrio y dañar el plástico o el vinilo. Si una contrapuerta es inaceptable por razones estéticas o de cualquier otro tipo, la mejor opción es instalar una puerta metálica aislada. Las puertas aisladas de metal tienen un centro relleno de fibra de vidrio o aislante rígido de espuma, son más durables que la madera y proporcionan mayor seguridad. La tabla a continuación enlista los valores R tradicionales para los distintos tipos de puertas.

Valores R de tipos comunes de puertas

Tipo de puerta Valor R
Vidrio de hoja sencilla 0.9
Vidrio de hoja doble 2.0
Madera hueca 2.0
Madera sólida 3.0
Metal hueco 2.0
Metal aislado 4.0-8.0

Las pérdidas por infiltración también pueden reducirse con una puerta aislada o térmica. Las puertas aisladas de metal no se pandean, achican o hinchan con los cambios de temperatura o humedad. Esto significa que pueden instalarse de forma más ajustada sin interferir con su funcionamiento. A menudo incorporan un tipo de burlete magnético, similar a la junta de la puerta del refrigerador. Ambos factores se combinan para reducir sustancialmente las fugas de aire. Si se prefiere una puerta de madera, ayudará una contrapuerta ajustada, combinada con un buen burlete.

Las pérdidas de radiación ocurren principalmente a través del cristal. Deberá minimizarse o evitarse el uso de vidrios en las puertas siempre que sea posible. Si se emplea vidrio, deberán contemplarse los vidrios de hoja doble o de hoja doble de baja emisividad.


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