
La mayor parte de la iluminación de interiores y exteriores en las residencias actuales es suministrada por lámparas incandescentes comúnmente conocidas como “focos de luz” convencionales.
Aunque las lámparas incandescentes son económicas, su eficiencia para convertir la electricidad en luz no es muy buena. Sólo alrededor del 10% de la energía consumida por las lámparas incandescentes se utiliza realmente para producir luz, el resto de la energía se convierte en calor. No obstante que la iluminación de una casa puede responder únicamente por el 5% o 10% del uso total de energía, el calor excesivo producido por las lámparas incandescentes puede incrementar los costos generados por el uso de aire acondicionado, es decir, se desperdicia aún más el dinero gastado en energía. La utilización más eficiente de la iluminación en una casa requiere un cambio en la manera en que las personas emplean la iluminación o la cantidad de iluminación que usan. De igual manera, significa el cambio de tipos de iluminación en los hogares.
Tipos de iluminación
Lámparas incandescentes: El foco es la lámpara que se utiliza con mayor frecuencia en aplicaciones de iluminación residencial, así como en muchos comercios e industrias. Pese al transcurso del tiempo, los focos han cambiado muy poco. Se erigen como la forma menos costosa de productos de iluminación, en términos de costos iniciales, aunque representan también la fuente de luz más costosa e ineficiente.
Lámparas de halógeno: Estas lámparas son un tipo de lámpara incandescente. Tienen una duración más larga que los focos convencionales, aunque su eficiencia sólo es ligeramente mayor. Las lámparas de halógeno se recomiendan más para áreas de iluminación donde se requiere un foco directo de luz.
Tubos fluorescentes lineales: De estas lámparas se produce más luz que de muchas otras fuentes de iluminación. Constituyen la fuente más común de iluminación en instalaciones comerciales, aunque también pueden encontrarse en muchos hogares. Las lámparas fluorescentes de tubo lineal y los portalámparas han mejorado mucho durante los últimos diez años. En lo que respecta a su uso doméstico, las lámparas varían en tamaños desde 2 pies hasta 5 pies de longitud.
Lámparas fluorescentes compactas (CFL): Estas lámparas utilizan la misma tecnología que los tubos lineales, pero están diseñadas a fin de reemplazar a las lámparas incandescentes. Las lámparas fluorescentes compactas más pequeñas tienen una longitud de tan solo 4 - 5 pulgadas y un diámetro de 2 - 3 pulgadas. Incorporan una balastra y un adaptador con base de tornillo para ajustar su uso en muchas aplicaciones de interiores y exteriores. Aunque las lámparas fluorescentes compactas son más caras que los focos normales, utilizan únicamente un cuarto de la electricidad y pueden durar más de 10 veces que las lámparas incandescentes. A largo plazo, y tomando en consideración los costos de repuesto, constituyen, de hecho, una alternativa más económica.
Sol: Representa una excelente fuente de iluminación. Una cantidad pequeña puede proporcionar suficiente luz para una habitación completa y puede ser equivalente a docenas de lámparas incandescentes. De igual manera, es gratuita y resulta una opción inocua para el medio ambiente.
|
Comparación de iluminaciones |
||||
|
Foco Incandescente |
Foco de halógeno |
Foco de tubo lineal Tube |
Focos fluorescentes incandescentes |
|
|
Eficiencia |
Deficiente |
Deficiente |
Buena |
Moderada / buena |
|
Emisión luminosa por vatio |
5 to 15 lúmenes |
15 to 20 lúmenes |
80 to 90 lúmenes |
30 to 70 lúmenes |
|
Costo |
Excelente |
Moderado |
Moderado |
Moderado |
|
Vida útil |
Deficiente (750 a 1,500 horas) |
Moderada (3,000 horas aproximadas) |
Buena / Excelente (10,000-20,000 horas) |
Buena (10,000 horas aproximadamente) |
Sugerencias generales:
- Aproveche al máximo la luz natural. No existe mejor fuente de iluminación que la luz solar. Quizá requiera arreglar algunas cosas con el objeto de aprovechar al máximo la luz del día, pero el cambio vale la pena. Considere la adición de tragaluces para llevar más luz solar a áreas obscuras. Los interiores con colores ligeros ayudan a obtener mayor provecho de la luz natural, así como de otros sistemas de iluminación.
- Apague las luces cuando no las esté utilizando. Habitúese a apagar la luz cuando salga de una habitación. Si tiene hijos, asígneles la responsabilidad de desempeñarse como “inspectores eléctricos”. Considere la instalación de sensores de ocupación que apagan en forma automática las luces cuando nadie se encuentra en la habitación. Los sincronizadores resultan útiles cuando usted no se encuentra durante la noche o en vacaciones. Utilice sensores de movimiento en la iluminación de seguridad exterior.
- Emplee lo menos posible las luces incandescentes. Se requieren dos focos de 60 vatios o cuatro de 40 vatios para proporcionar la misma cantidad de luz que un foco de 100 vatios. Siga las instrucciones del fabricante en lo que se refiere a los requisitos máximos de vatiaje. De igual manera, utilice el vatiaje mínimo necesario. Muchos fabricantes importantes producen focos para “ahorro de energía”, que utilizan entre 5% y 13% menos de energía. Considere el uso de atenuadores en áreas donde no siempre se requiere una iluminación total.
- Siempre que sea posible, utilice iluminación por "tareas". Puede ahorrar energía si reduce la iluminación de fondo y se enfoca en iluminar correctamente los lugares donde se requiere por medio del uso de una iluminación por “tareas”. Apague las luces del techo y utilice las lámparas de mesa, la iluminación sobre rieles o luces debajo de mobiliario de trabajo instaladas en talleres, áreas de juego y cocinas.
- Reemplace las luces incandescentes con luces fluorescentes compactas. Recuerde que la iluminación fluorescente representa la opción más económica a largo plazo. Prácticamente toda la iluminación en el hogar puede ser suministrada por lámparas fluorescentes compactas sin ninguna modificación a sus portalámparas de iluminación existentes. No utilice lámparas fluorescentes compactas ordinarias en portalámparas de iluminación controlados por atenuadores, ya que en estos casos requerirá lámparas fluorescentes compactas especiales.
- Con relación a aplicaciones exteriores, use proyectores fluorescentes compactos, lámparas haloideas metálicas o lámparas de sodio de alta presión. Estas últimas lámparas utilizan el 70% menos de energía que un proyector estándar y duran hasta ocho veces más. Emplee interruptores sensibles a la luz a fin de encender las luces al anochecer y apagarlas al amanecer o, mejor aún, detectores de movimiento que encienden las luces sólo cuando perciben movimiento.
- Instale aditamentos de iluminación fluorescentes lineales, tipo tubo, en áreas como cocinas, talleres, cocheras, sótanos. Si va a remodelar o, incluso, planea construir una casa nueva, instale portalámparas fluorescentes permanentes, siempre que así lo permita el diseño. En la actualidad, se encuentran disponibles en el mercado una amplia variedad de portalámparas para lámparas fluorescentes, lo que facilita más que nunca la combinación de la estética con el uso eficiente de energía.


